El recorrido es de poco más de 12 kilómetros y se encuentra en el Valle del Almanzora, donde atraviesa ramblas moldeadas por la erosión y paisajes fotográficos únicos
La provincia de Almería es un territorio que sorprende incluso a quienes creen conocerlo bien. Sus contrastes, mar, montaña, desierto y valles, la convierten en un escenario privilegiado para las escapadas al aire libre. Desde rutas para una jornada tranquila hasta desafíos senderistas, pasando por rincones perfectos para desconectar, hacer fotografías o descubrir municipios con tesoros casi escondidos, Almería tiene siempre un plan para cada visitante.
En ese mapa de pequeñas joyas naturales, Partaloa destaca con una propuesta que posee un toque de magia geológica: la Ruta de los Estrechos del Ciscarico. Es un lugar que sorprende por sus cavidades formadas a lo largo de los años, que pudiera pasar por cañones y desfiladeros de otras partes del mundo, pero que se encuentra a pocos kilómetros de la capital y es el destino perfecto para una escapada de fin de semana en contacto con la naturaleza y disfrutando de todo lo que esta zona de Almería tiene para ofrecer.
Un corredor natural formado por la erosión
Los Estrechos del Ciscarico conforman uno de los tramos de rambla más sorprendentes de la comarca. La erosión vertical ha moldeado los materiales más duros durante siglos, formando auténticos pasillos de piedra por los que solo se puede avanzar en fila de a uno. Un lugar que parece diseñado para fotógrafos, curiosos y amantes del senderismo que buscan escenarios distintos a lo habitual.
La luz filtrándose entre las paredes, los tonos ocres y las formas caprichosas del paisaje hacen de este enclave un museo natural al aire libre. La ruta, de 12,71 kilómetros, parte del propio núcleo urbano de Partaloa. El itinerario asciende inicialmente por la zona de la cantera para, después, descender hacia la rambla que conduce a los estrechos.
Una vez superado este espectáculo mineral, el camino continúa hacia la pedanía de Retamar, desde donde se toma el regreso hasta Partaloa. Además de la citada distancia de algo más de 12 kilómetros, este recorrido tiene un desnivel de 261 metros y es de tipo circular, con una dificultad moderada, según quienes lo han atravesado. Se trata de un tramo accesible y variado, donde se combinan segmentos más amplios con otros muy estrechos, lo que aporta dinamismo y diversión al sendero.
Un plan para todos los gustos
La Ruta de los Estrechos del Ciscarico es perfecta para quienes quieran pasar un día diferente, respirar aire puro, hacer fotografías singulares o simplemente conocer mejor uno de los municipios más tranquilos y encantadores del Valle del Almanzora.
Partaloa, con sus callejuelas blancas y su entorno, es además un magnífico punto de partida para seguir explorando esta zona de interior tan rica en patrimonio, paisaje y tradiciones. Con la llegada del otoño, además, quienes visitan este lugar y se deciden a practicar senderismo disfrutan de unas temperaturas suaves, perfectas para completar el trayecto sin preocuparse tanto por la protección solar o un excesivo avituallamiento de agua.
Articulo publicado por E. Gabriel Llanderas el 27 nov 2025 en IDEAL



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