La propuesta de ruta es una subida desde el mismo valle del río Almanzora, partiendo desde Tíjola hasta subir al Calar Alto, a través de Serón, Las Menas y alcanzar las cúpulas del observatorio de Calar Alto. Desde allí se desciende hacia Bacares y de allí de nuevo hacia Tíjola.

Hay una ruta opcional que se puede realizar desde el mismo Tíjola pero en dirección a Bacares y de allí tomar dirección a Calar Alto remontando el curso del río Bacares.

Tíjola alberga el Monumento Nacional de la Iglesia parroquial de Santa María. Destaca en ella su retablo. La tranquila y bella plaza de Tíjola es un buen monumento para un descanso y planeamiento de la subida hacia el Calar Alto. Para ello hay que tomar la carretera hacia Serón, o la salida de Tíjola donde tomaremos la carretera que sale a la izquierda para ascender río Bacares arriba.

En Serón, podemos visitar los restos del castillo, famoso por su resistencia en la rebelión morisca, y la torre del reloj. Desde allí hay buenas vistas de todo el valle y el pueblo, organizado en torno a esta construcción defensiva. Se puede pasear por sus calles y plazas. No hay que dejar pasar la ocasión de probar el excelente jamón que elaboran las diferentes fábricas y secaderos de la localidad, que han motivado incluso una fiesta anual en la que el jamón y los embutidos son los protagonistas. La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la anunciación, de finales de siglo XVI, es una importante muestra del mudéjar de la zona. En ella en ella se puede ver el escudo del obispo de Portocarrero, promotor de este templo.

Saliendo de Serón hacia Las Menas, se toma la carretera que deja atrás la ermita de Nuestra Señora de los Remedios. El paisaje va dejando el valle en el fondo para adelantarse por una carretera sinuosa en la Sierra de los Filabres. A un lado y a otro de la misma las masas forestales van creciendo conforme se asciende hacia el poblado minero de Las Menas.

Al llegar a una bifurcación, si sigue la carretera que asciende a Las Menas, a la izquierda, un carril permite acceder al área recreativa de Las Jordanas.

Según se asciende se pueden contemplar los acantilados y antiguos restos de las explotaciones mineras que hubo en un tiempo de prosperidad del poblado. A una altitud de 1300 metros, coníferas y encinas configuran el paisaje. Lo primero que se alcanza es el poblado de El Rascador y una pequeña capilla de torre con tejado puntiagudo, semejante a las construcciones de zonas alpinas y que hoy está restaurada.

El pueblo minero de Las Menas llegó a tener más de 2000 habitantes en su máximo apogeo. Los últimos trabajadores, a finales de los años 60, abandonaron todo el complejo tras el cierre de las instalaciones. Tras muchos años de abandono las principales instalaciones fueron reconvertidas en un hostal-restaurante que hoy ofrece al viajero las posibilidad de disfrutar de un paraje de montaña con todo confort. Para los amantes de la montaña. Justo al lado del hotel se encuentra el camping de Las Menas, preparado para albergar las tiendas de campañas e información sobre rutas a pie por toda la zona.

Siguiendo la carretera en sentido ascendente, la ruta se adentra en un espeso bosque de coníferas, fruto de la repoblación que el Instituto Hispano Alemán de Astronomía realizó cuando ubicó el Observatorio de Calar Alto del Instituto Max-Plank. (A unos 2100 metros de altura se hallan estas instalaciones cuyas blancas cúpulas son fácilmente reconocibles. Existen visitas concertadas para ver las instalaciones de estas importante observatorio astronómico), Telf.: 950 27 45 09 ó 950 075 446.

Existe la posibilidad de descender por el otro lado de la carretera hacia Gérgal, o continuar el descenso hacia Collado del Ramal, para tomar la dirección hacia Bacares.

En el descenso se encuentra la señalización hacia el campamento La Rosariera, en las cercanías de la explotación minera Gran Coloso. Continuando el vertiginoso descenso, hasta encontrar, en el fondo de un pequeño valle, a Bacares, donde se encuentran las ruinas de un castillo árabe y una de los iconos religiosos de la zona que atrae a numerosos peregrinos el 13 de Septiembre de cada año: El Cristo del Bosque o Cristo de Bacares.

La ruta desciende por la carretera paralela al río del mismo nombre, con vegetación de ribera a sus lados hasta alcanzar Bayarque, antesala del Valle del Almanzora, donde se puede ver aún alguna casa señorial. Hay posibilidad de dar un grato paseo por el monte de El Coto, orgullo local por reunir un extenso pinar autóctono de pino carrasco, o bien descansar en alguna de las áreas recreativas de La Fuente del Palo o El Layón.

 

 

¿Podemos Ayudarle?