Uno de los principales encantos de Urrácal es dar un paseo por sus estrechas y tranquilas calles, magnífica receta natural contra el estrés diario. Comienza la visita en el antiguo Lavadero, busca los recodos, atraviesa calles anchas y estrechas y encontrarás rincones pintorescos.

Estrecho de Urrácal

Después te proponemos que dejes el coche a las afueras del pueblo en las inmediaciones de la piscina o del merendero y disponte a disfrutar de una pequeña aventura.

Bajando el sendero hacia el merendero tendrás que dejar rápidamente el camino y continuar por la rambla Salada hacia abajo. Poco a poco se van estrechando las paredes, se oye el agua como discurre junto a nosotros y a veces por debajo del suelo. El desfiladero se va cerrando cada vez más, el terreno lleno de piedras y zarzales lo cruzamos por una pequeña vereda hasta llegar al centro del estrecho donde tendremos que saltar pequeñas rocas, atravesar en varias ocasiones el arroyo y pedir a todos los santos (si es que eres creyente) que el nivel del agua permita cruzarlo en su totalidad, ya que uno de los mayores encantos de esta aventura es que no sabes si el nivel del agua te permitirá atravesar el desfiladero o tendrás que dar la vuelta justo antes del final, en donde las paredes apenas están separadas por metro y medio de distancia y la luz del día casi ni tiene relevancia. De una manera o de otra, merece la pena la experiencia.

Mirador de la Cerrá

Ahora toca volver al coche y poner rumbo al mirador de la Cerrá, son 20 minutos de coche por camino de montaña que se hace mejor con un vehículo todoterreno o todocaminos, pero cualquier coche llega sin problemas.

El mirador de la Cerrá no te dejará indiferente. La vista hacia el fondo del barranco de la Cerrá es de vértigo, las vistas del valle son impresionantes. Si te desplazas 20 metros hacia el filo de la montaña tendrás otra increíble vista del valle repasando los pueblos con la mirada: Serón, Tíjola, Purchena, Suflí, Macael, Olula del Rio, Fines y Cantoria, sin olvidar el polígono de Cosentino, las Canteras de Macael y la Tetica de Bacares. Los colores cuando cae la noche son muy especiales, harán de esta excursión un día inolvidable.

Sitios para comer

Para hacer una parada para comer lo mejor es hacer primero la visita al Mirador de la Cerrá, a continuación la visita al pueblo antes o después de la comida y por ultimo el Estrecho. O si lo prefieres puedes hacerlo al revés. Se come fenomenal en Bar La Plaza de Urracal, especialidad en conejo al ajillo, también hacen migas de harina, comida tradicional y tapas caseras.

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